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XXXIII Domingo del Tiempo Ordinario

¿Eres un empleado fiel y cumplidor o eres un empleado negligente y holgazán?

Queridos amigos centinelas

Nos encontramos en el mes de noviembre, mes de la familia. Precisamente en este domingo 19 se realizará en todas las diócesis de la República Dominicana la tradicional caminata «Un paso por mí familia», que busca concientizar a todo el país sobre la importancia del valor de la vida familiar, sobretodo en estos momentos en que existen varias políticas nacionales e internacionales que buscar dañar la familia. Iluminado por las lecturas de este domingo, teniendo como trasfondo el mes de la familia y el final del año litúrgico, quisiera presentar cuatro ideas para reflexión:

  1. El verdadero valor de la mujer: El autor del Libro de los Proverbios concluye su libro con un canto a la mujer completa o perfecta casada. Dado el cúmulo de CARACTERISTICAS DE LA MUJER VIRTUOSAvirtudes que debe reunir la mujer ideal, se comprende que sea muy difícil encontrarla; de ahí la pregunta retórica del comienzo: «Una mujer hacendosa, ¿quién la hallará?». Evidentemente aquí se propone el ideal femenino que corresponde a una cultura patriarcal. Con todo, se señalan valores permanentes que siguen teniendo importancia para la mujer del mundo actual. La mujer, de espíritu fuerte, y laboriosa, que sabe ganarse la vida con su trabajo, representa un ideal válido para nuestra época. Cuando corremos el riesgo de convertir a la mujer en una señal de prestigio del varón y en un objeto de placer, vale la pena subrayar con energía que lo más hermoso de la mujer son las virtudes que tiene y que no siempre son reconocidas por nuestra sociedad. Es tan doloroso ver como nuestra sociedad maltrata a las mujeres, a tal manera que la tasa de feminicidios es alarmante y no encontramos como salir de esta situación que daña a el ser más hermoso de la creación.
  2. Un canto a la vida familiar: El salmo 127 es un canto a la vida familiar, a la vida fraterna del hogar. Utiliza la imagen del compartir sentados a la mesa, para hablar de lo importante que es la vida familiar. Es una gracia de Dios comer Resultado de imagen para familia comiendo en la mesa dibujosjuntos, sentarse a la mesa en compañía de hermanos, tomar en unidad el fruto común de nuestro trabajo, sentirse en familia y charlar y comentar y comer y beber todos juntos en la alegre intimidad del grupo unido. Comer juntos es bendición de Dios. El comedor común nos une quizá tanto como la capilla. Somos cuerpo y alma, y si aprendemos a rezar juntos y a comer juntos, tendremos ya medio camino andado hacia el necesario arte de vivir juntos. La buena comida es bendición bíblica a la mesa del justo. ¿No han comparado el cielo a un banquete personas que sabían lo que decían? Si el cielo es un banquete, cada comida es un ensayo para el cielo. Que la bendición del salmo descienda sobre todas nuestras comidas en común al rezar y dar gracias. Pero debemos cuestionarnos: ¿Cuál fue la última vez que compartí la mesa con mis seres queridos? ¿Por qué no hacerlo más frecuente?
  3. No sabemos el día ni la hora: Pablo nos insiste en el tema del evangelio del domingo de la semana pasada, donde se nos llamaba a tener nuestras lámparas con el suficiente aceite para la venida del Señor. La Parusía, venida del Señor, crea muchas expectativas, y constantemente surgen algunos que, creyéndose iluminados por una fuerza superior, profetizan el final de los tiempos y la venida del Señor. Con relación a esto, hasta el mismo Pablo reconoce que no es necesario escribir y exhortar, porque el día del Señor viene “como ladrón en la noche”, es decir, que nadie puede predecirlo, por eso nuestra única actitud es la frase final del texto: “Así, pues, no nos entreguemos al sueño como los demás, sino estemos en vela y vivamos sobriamente”.
  4. Talento: viene del griego τάλαντον, talanton que significa balanza o peso. Era una unidad de medida monetaria utilizada en la antigüedad. En la parábola vemos que el talento necesita de nuestro trabajo y nuestro esfuerzo constante para dar los frutos requeridos por el dador del talento. El Señor no premia al que recibió cinco talentos, o dos talentos, por haberlos recibido, sino por haber negociado con ellos y haber ganado otros cinco, u otros dos. Tampoco condena al que recibió sólo un Imagen relacionadatalento por haber recibido poco, sino por haber escondido el talento bajo tierra y no haber negociado con él. Aplicando esta parábola a nuestra vida, debemos meditar y reflexionar sobre las cualidades que Dios nos ha dado y cómo las hemos empleado para perfeccionarnos a nosotros mismos y ayudar a los demás a perfeccionarse. El pozo cavado en el terreno por el “servidor malo y perezoso” indica el temor del riesgo que bloquea la creatividad y la fecundidad del amor. Amigo centinela Jesús no nos pide que conservemos su gracia en una caja fuerte, sino que quiere que la usemos para provecho de los demás. Y nosotros ¿qué hemos hecho con ellos? ¿A quién hemos “contagiado” con nuestra fe? ¿A cuántas personas hemos alentado con nuestra esperanza? ¿Cuánto amor hemos compartido con nuestro prójimo? Cualquier ambiente, también el más lejano y árido, puede convertirse en un lugar donde hacer fructificar los talentos. Es como dice la frase: “Allí donde estés, allí debes florecer”. Lo que decide si somos un empleado fiel y cumplidor o un empleado negligente y holgazán, es nuestra actitud de trabajar y servir con nuestros talentos o de cavar el hoyo del miedo y de la negligencia. La decisión es tuya