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Solemnidad de la Natividad de Jesús

25 de diciembre 2017

Misa del día

Queridos centinelas: ¡NOS HA NACIDO UN SALVADOR! Quiero desearles ante todo FELIZ NAVIDAD. Es la primera Navidad que pasamos juntos en este maravilloso proyecto y espero que sea la primera de muchas. Una Navidad[1]:Resultado de imagen para nacimiento de jesus

Una Navidad que, con la “N” nos habla del nacimiento de Cristo.

Una Navidad con la “A”, del amor que Dios nos tiene.

Una Navidad que con la “V” sentimos que Dios aparece por el camino de la vida, la paz y del perdón.

Una Navidad que con la “I” nos trae la ilusión y la emoción de ver cara a cara el rostro de Dios.

Una Navidad que con la “D” nos trae a un Dios que se da como nadie se puede dar.

Una Navidad con la “A” de la apertura de Dios a los hombres.

Una Navidad con “D” de Dios.

  1. “¡Que hermosos sobre los montes los pies del mensajero que anuncia la paz, que trae la buena nueva…!” (Is 52,7).

La paz era tan deseada que la gente, cuando llega su anuncio por boca de los mensajeros, se llena de alegría y canta gozosa a los que la hicieron posible. Por eso el texto de Isaías 52 es, sin duda, uno de los más resultantes que se han escrito. Al mismo tiempo tienen sus palabras un sabor de tiempos antiguos y de paisajes bíblicos, que se enmarcan perfectamente en aquellos escenarios de colinas y de montañas, en aquel ambiente de guerras interminables y crueles. Hoy más que nunca este mensaje debe resonar con gran ímpetu, porque se ha perdido la belleza de comunicar la paz, de llevar la alegría. Solo con mirar las noticias, nos fijamos que el mundo está sumergido en la tristeza y el dolor. Así que los mensajeros de Dios debemos experimentar primero la alegría de la paz y luego comunicarla a los demás. Como dice el Papa Francisco en la “Alegría del Evangelio”: “La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Quienes se dejan salvar por él son liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría”. Una alegría interior que es paz del alma, comunión con Dios y con los hermanos.

  1. “En distintas ocasiones y de muchas maneras habló Dios…”

A lo largo de la historia de la humanidad Dios siempre dirigió su palabra, y tenemos ejemplos en los profetas y hombres de Dios que en el Antiguo Testamento se dirigieron a los hombres y mujeres en nombre de Dios. Pero lo paradójico de la vida es que Dios sigue hablando, comunicándose con nosotros y hoy lo quiere hacer por medio de su Hijo nacido de la Virgen. Contemplemos en el pesebre al Dios que nos habla y pensemos en las palabras que nos dirige hoy a nosotros cristianos de este tiempo.

  1. “Y LA PALABRA SE HIZO CARNE…”Resultado de imagen para nacimiento de jesus

Dios mismo que es la Palabra se hizo carne en el seno virginal de la Virgen María. Un niño de carne es el signo de nuestra fe, un niño en los brazos de su Madre manifiesta el poder de Dios en la sencillez de una escena en un pesebre. Por esta razón, la Palabra de Dios no es un sueño fantástico del evangelista en un momento de ensueño nostálgico. No. Es una realidad sensible y tangible, cuyo nombre es Jesús de Nazaret. La realidad de la presencia de Dios ha comenzado a incidir históricamente en los hombres con el comienzo de la vida de Jesús: este suceso constituye el momento decisivo de la historia de la salvación; lo testimonian los cristianos. La palabra “carne” designa en Juan todo lo que constituye la debilidad humana, todo lo que conduce a la muerte como limitación del hombre. La encarnación no es ninguna apariencia: por la experiencia de nuestro ser de hombres es como hemos de acercarnos a Dios, a Jesús.

¡NAVIDAD! ¡DIOS HA NACIDO! ¡DIOS SE NOS DA! ¡HA ACAMPADO EN MEDIO DE NOSOTROS!

[1] Acróstico apoyado en el escrito de Javier Leoz.