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San Juan Bosco: “Un centinela para la juventud”

Juan Melchor Bosco, mejor conocido como Don Bosco, ha sido un sacerdote, maestro y escritor italiano que desplegó un destacadísimo rol en la promoción de la educación, especialmente entre los niños y jóvenes más carenciados, durante el siglo XIX.

En el año 1841 se ordena finalmente como sacerdote y al año siguiente funda el Oratorio de San Francisco de Sales. Asimismo, fue el creador de la Congregación Salesiana, una de las más importantes a nivel mundial hoy en día. Bosco nació el 16 de agosto del año 1815 en I Becchi, Reino de Piamonte-Cerdeña. El Papa Pío XI, después de 46 años de su muerte, lo declaró santo el 1 de abril del año 1934 y tiempo después, otro Papa, Juan hablo II, le otorgaría el título de Padre, Maestro y Amigo de los Jóvenes.

Su festividad se celebra anualmente, todos los 31 de enero, fecha en la cual falleció en el año 1888 en Turín.Resultado de imagen para don bosco

Veamos 7 rasgos de la espiritualidad de este gran santo de la juventud:

  1. Espiritualidad apostólica. Toda la vida de Don Bosco está dominada por la urgencia apostólica de la salvación de los jóvenes más necesitados: “No dio un paso, no pronunció palabra, ni acometió empresa que no tuviera por objeto la salvación de la juventud” (M. Rua). Realmente en el centro de su vida estaba la caridad pastoral.
  2. Espiritualidad humanista. Existe en Don Bosco una espléndida armonía entre naturaleza y gracia. Profundamente hombre de Dios es también profundamente humano. Admira la naturaleza humana, las maravillas del pensamiento, del amor, del valor, confía en el hombre y en sus capacidades. Su sistema pedagógico se fundamenta en la razón, la amabilidad y la religión. Pide al educador confiar en el joven para hacer posible su confianza en el educador.
  3. Espiritualidad educadora. La caridad pastoral salesiana tiene un elemento determinante que la define: es caridad pedagógica. Es decir, es un amor que se vive en una relación educativa. Une a la manifestación del amor de Dios, el tacto pedagógico, la paciencia educativa, la atención al desarrollo humano, la confianza en la persona. Por ello, salesianamente, el Sistema Preventivo es no solo una experiencia educativa, sino también espiritual. Ante la situación en que encuentra a los jóvenes, Don Bosco hace la opción de la educación, una educación que previene el mal por medio de la confianza en el bien que existe en el corazón de todo joven, que desarrolla sus potencialidades con paciencia y perseverancia, que reconstruye la identidad personal de cada uno, que forma personas activas, responsables, solidarias, y personas abiertas a los valores de la vida y de la fe. Don Bosco escoge el camino de la educación para llevar a los jóvenes a Cristo, logrando una síntesis original entre espiritualidad y educación.
  4. Espiritualidad de la vida cotidiana. La espiritualidad que Don Bosco promueve no es teórica; es una Resultado de imagen para don boscoespiritualidad práctica, orientada y vivida en la acción. Don Bosco refleja en su espiritualidad, su temperamento de campesino piamontés, equilibrado, realista; y propone una espiritualidad activa y dinámica: hay que construirse a sí mismo, participar en la construcción de la sociedad y de la Iglesia, servir al Señor con alegría en la vida cotidiana.
  5. Espiritualidad sacramental. Don Bosco cimienta la vida espiritual en la práctica sacramental, especialmente en la confesión y la eucaristía. De manera muy sencilla no duda en asegurar que constituyen “las dos alas para volar al cielo”. Es el alimento espiritual más abundante en el Oratorio, porque Don Bosco siente hondamente esta convicción que expresa en la vida de Domingo Savio: “Está comprobado por la experiencia que los soportes más valiosos de la juventud son los sacramentos de la confesión y de la comunión”. Por ello, para él constituyen “las columnas que deben sostener todo edificio educativo”.
  6. Espiritualidad mariana. Toda la vida de Don Bosco gira en torno a Dios; y gira también en torno a María. Desde niño, está siempre presente en su vida. Aparece ya en el sueño de los 9 años dispuesta a guiarle en la misión que Dios le confía. De su mano funda la Congregación Salesiana, el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora y los Salesianos Cooperadores. Para Don Bosco, Ella es la fundadora y sostenedora de sus obras; “Ella lo ha hecho todo”. La Familia Salesiana se siente carismáticamente “familia mariana”. Nace de la solicitud materna de la Inmaculada Auxiliadora.
  7. Espiritualidad eclesial. Don Bosco manifestó siempre una fidelidad filial al Papa y un espíritu admirable de comunión y colaboración con la Iglesia local. Y así lo transmitió a sus hijos, convencido de que cualquier fatiga es siempre pequeña cuando se trata de servir a la Iglesia y al Papa. Muchas veces se refirió a los que pueden considerarse sus tres grandes amores: amor a Jesucristo, presente en la Eucaristía, devoción a María y fidelidad al Papa.

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