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Novena al Espíritu Santo: cuarto día

EL SECRETO DE LOS SECRETOSResultado de imagen para espiritu santo

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En el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Oración

Ven, Espíritu Divino manda tu luz desde el cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo. Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo, tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos. Entra hasta el fondo del alma, divina luz y enriquécenos. Mira el vacío del hombre, si tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado, cuando no envías tu aliento. Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma el espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero. Reparte tus siete dones, según la fe de tus siervos; por tu bondad y tu gracia, dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. Amén.

MEDITACIÓN

LA PRÁCTICA DE LAS PRÁCTICAS

No hay casi acción alguna, ni ejercicio de virtud, en la vida humana y cristiana, que Jesucristo no haya realizado cuando estuvo en la tierra. Y si queremos hacer santamente nuestras acciones ofrezcámoslas en honor y unión de las suyas.

Si te entregas al Espíritu al comenzar tus acciones, él te sugerirá otras.

Te ruego que tengas en cuenta que la práctica de las prácticas, el secreto de los secretos, la devoción de las devociones no consiste en apegarse a ninguna práctica o algún ejercicio particular de devoción, sino en tener un gran cuidado en todos tus ejercicios y acciones de entregarte al Espíritu Santo de Jesús y entregarte con humildad, confianza y desprendimiento de todas las cosas.

De modo que, ya sin ningún apego a tu propio espíritu, y a tus propias devociones y disposiciones, él tenga pleno poder y libertad de actuar en ti según sus deseos, de poner en ti las disposiciones y sentimientos de devoción que él quiere, de modo que él te lleve por los caminos que bien le parezcan.

Después de que te hayas entregado a él de este modo, él te hará fiel para recibir los sentimientos buenos y las disposiciones que pondrá en ti y para seguir su moción, su atractivo y su conducta.

Oremos: ¡Espíritu Santo, te pido que seas mi única devoción!