Home | Centinela de la liturgia | La Iglesia celebra la Fiesta Litúrgica de la Visitación

La Iglesia celebra la Fiesta Litúrgica de la Visitación

 

“¡Bendita tú entre las mujeres!”

Resultado de imagen para visitación

En la tradición católica, el mes de mayo está dedicado en su totalidad a la Virgen María y culmina en la Fiesta de la Visitación el 31 de mayo. Esta celebración recuerda el día en el que la Bienaventurada Virgen María fue a visitar a su prima Isabel, que estaba embarazada con San Juan Bautista en el pueblo de Ein Karem, situado en las laderas occidentales de Jerusalén. La celebración y la procesión de la tarde señalan el final de este mes de plegarias y atraen a miles de peregrinos a la procesión de la tarde en honor de la Virgen María, a través del barrio cristiano de la Ciudad Vieja de Jerusalén. Un punto destacado de la celebración es la misa matinal en la Iglesia de la Visitación, también en Ein Karem.

Se puede llegar a la Iglesia de la Visitación por una corta subida, que presenta un Imagen relacionadaimpresionante panorama de todo el pueblo. La calma y la serenidad del lugar le harán olvidar la agotadora caminata. En la entrada le darán la bienvenida dos estatuas de la Bienaventurada Virgen María y de su prima encinta Isabel. Dentro del edificio verá un muro con el sublime himno a la Virgen María, el Magnificat, en 42 idiomas. El sitio es propicio para la calma reflexión y ofrecer varios lugares para la adoración y la meditación.

Este pequeño vecindario de Ein Karem es de suma importancia en las tradiciones cristianas, dado que es donde supuestamente nació San Juan Bautista. Actualmente, el pueblo atrae a una población de artistas y a gente de diversas profesiones. Es un lugar de ensueño, que invita a los visitantes a una caminata por callejones estrechos que zigzaguean a través de los paisajes de tiempos inmemoriales y de hermosas casas de piedra, que llevan al paseante a través de su encantadora variedad de iglesias, cafés y restaurantes.

Himno

La Virgen santa, grávida del Verbo, en alas del Espíritu camina; la Madre que lleva la Palabra, de amor movida, sale de vista.

Y sienten las montañas silenciosas, y el mundo entero en sus entrañas vivas, que al paso de la Virgen ha llegado el anunciado gozo del Mesías.

Alborozado Juan por su Señor, en el seno, feliz se regocija, y por nosotros rinde el homenaje y al Hijo santo da la bienvenida.

Bendito en la morada sempiterna aquel que tu llevaste, Peregrina, aquel que con el Padre y el Espíritu, al bendecirte a ti nos bendecía.

Amén.

Resultado de imagen para visitación